Que levante la mano quien quiera ser Osasuna. Por María Suárez

“Si piensas en positivo, puede que lo logres, si piensas que vas a fallar seguro que no lo consigues”, esa fue la enseñanza paternal que aún hoy, a las puertas de la final de Champions League recordó Zidane. Puede que a este Oviedo sea la que le quede: hacer bueno el trabajo a base de creértelo, porque a nivel, plantilla o proyecto no ganamos sobrados a nadie.

Una plaza buena para ello es el Reino de León: no por el campo, y tampoco por el clima, ni siquiera por el rival… por el propio Real Oviedo. Un desplazamiento cercano y una afición que nunca deja de creer. Ni cuando falta intensidad ni cuando parece que el juego desacompasado no da para más. Porque por mucho que seamos muy del “otro año igual” o el “no hay equipo para más”, al final todos tenemos la ilusión de que sí, de que podemos ser el Osasuna de cualquiera, ese que se coló en play-off primero y en segunda después en uno de nuestros fatídicos finales de año.

Porque sí, porque se puede sufrir como un perro, no ser el mejor, pero cuadrar un trabajo colectivo amplio que te permita, a un partido primero, a dos después, y otros tantos más tarde, ser el equipo que dé la campanada. Porque de un modo u otro, hubo tramos de Liga en los que se mordió, se incomodó y se ganó. Puede haber malos momentos, alguna duda sobre tu identidad si alguna pieza se tambalea, pero uno no se puede olvidar de que podía dar miedo. De que daba miedo a los rivales.

Parece tan lejano ese Oviedo que quizá haya que agarrarse a hacer bueno el trabajo en lugar de lamentar que se ciña a los entrenamientos. Igual hay que dejar de preocuparse porque ante dos descendidos ganamos con apuros y vivir de verdad como si cada partido fuera el último. Y sin memoria. Ganar con apuros a quien sea, clasificarse, y no tenerle miedo a nadie, porque así, sin mejor equipo, se empató en cuadro al eterno rival, y se le noqueo en casa a la vuelta.

Quizá tengamos que desprendernos todos un poco del miedo, porque, si uno piensa que va a fallar, acabará por hacerlo. Vamos a creer que nos sale, por una vez. Vamos a intentar ser Osasuna, por esta vez.

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