El milagro de Castel di Sangro

Si es usted de los que cada vez que es presentado a alguien que no es oviedista, siente la necesidad de contarle todas las grandezas y miserias del Real Oviedo, estará de acuerdo, que un libro narrado por alguien externo a su sentimiento sería de gran ayuda para evangelizar a esa persona que acaba de conocer.

LIBRO02p

El mundial de Estados Unidos 94 parece estar dando sus frutos 20 años después; Una liga más competitiva, y una afición entregada son la carta de presentación de un deporte que nada tiene que ver ya con aquellos pioneros que intentaban hacerse un hueco entre el fútbol americano, baloncesto o hockey.

Precisamente, el mundial del 94 consiguió atraer la atención de un público curioso por un deporte en aquel entonces minoritario. Una de aquellas personas que sufrió la fiebre del “soccer” de USA94 fue el escritor americano Joe McGinniss quien experimentó un autentico flechazo por el fútbol, que le llevó a sus 52 años a convertirse a un deporte que apenas conocía.

joemcginniss

Los Hagi, Batistuta, Bebeto, Stoichkov, Bergkamp, pasarían a ser los ídolos de este hombre, pero un joven “fantasísta” sería el foco de la obsesión de McGinnis, con su magia y elegancia en el terreno, Roberto Baggio haría sentir al autor un aura de magia que no había visto antes en ningún otro deporte. Así comenzó la relación de amor de este escritor por el calcio italiano.

Meses después de finalizar el mundial, Joe viajaría hasta Italia para cumplir su sueño de ver partidos de la serie A; en concreto un AC Milan – Lazio le dejaría marcado por un ambiente, que describe como la suma total de todas las exteriorizaciones públicas de emoción que habían tenido lugar en los Estados Unidos hasta entonces.

Aprovechando su faceta de periodista también viajaría al país transalpino para escribir sobre la estrella de la selección estadounidense, Alexi Lalas, quien fichado por el Padua tras el mundial era en aquel momento el máximo exponente de los futbolistas estadounidenses.

McGinniss, sabedor ya que llevar un periódico de color rosa bajo el brazo era la mejor forma de hacer nuevos amigos y hablar de calcio en Italia, acabaría haciendo algo fuera de lo normal y consiguiendo una excelencia que pocos escritores han conseguido y menos en el ámbito deportivo.

Como cada vez que alguien se obsesiona con algo, McGinniss acabaría encontrando algo en lo que otros no se hubiesen fijado, una historia de un pequeño club italiano de los Abruzos.

El humilde Castel di Sangro que tras una espectacular y milagrosa serie de ascensos desde la Terza Categoria ( Serie A, Serie B, C1, C2, Dilettanti, Campionati di Eccellenza Regionale, Campionato Promozione, Prima Categoria, Seconda Categoria y finalmente Terza Categoria), acababa de llegar a la Serie B en 1996, y sin dudarlo el autor ve en este equipo una historia digna de contar de una forma diferente y decide mudarse al pequeño pueblo para pasar una temporada completa siguiendo a este peculiar equipo.

Desde luego, la historia del Castel di Sangro daría para muchas páginas de periódicos, ningún equipo de una población de 5000 habitantes había llegado nunca tan lejos, y tanto su meteórica carrera, como las eliminatorias de ascenso, calificadas unánimemente como milagro llamaron la atención de toda Italia, pero nadie se imaginaba que sería Joe McGinnis quien les daría la fama mundial con su libro, El milagro de Castel di Sangro.

camisetaAquella temporada, la 96/97 la serie B contaba entre otros con los todopoderosos Torino y Génova; otros equipos “ascensor” que en menor o mayor medida habían participado en la Serie A, como el Brescia, Empoli, Lecce, Bari, Pescara, Salernitana, Foggia, Venecia o Palermo (algunos de ellos con estadios de mas de 50.000 espectadores como el caso del Bari); un humilde Chievo Verona, al que le llegaría su momento de gloria más adelante; humildes para la Serie B como el Cremonese, Cesena, Cosenza, Rávena, Padua, Lucchese, Reggina, y desde luego para sorpresa de todos, “nuestro” Castel di Sangro de los Abruzos, con sus 5000 habitantes, sin estadio homologado para poder jugar en la Serie B y con una plantilla sin refuerzos y compuesta casi en su totalidad por los jugadores que habían logrado el ascenso a la serie B.

“Yo no quería maestría, no quería espectaculares despliegues de técnica, no quería momentos trascendentes. ¡Sólo quería que ganáramos al Cosenza! Y ni siquiera conocía aún a los jugadores”

Joe McGinniss

La apuesta de McGinnis pasando toda la temporada con este equipo es única, con una narrativa que por momentos bebe de la mejor literatura de viajes nos presenta a los diversos, y a cual más peculiar, personajes que componen el equipo y su directiva. Pero ante todo nos habla de fútbol, consigue explicar de una forma sencilla pero pasional este deporte para alguien que no lo conozca (como era en su momento el público norteamericano) y a la vez para cualquier curtido aficionado.

Desde un principio, McGinniss consigue escribir con la cabeza y el corazón a la vez, intentando razonar y a la vez soñar con el humilde Castel di Sangro. Así, es capáz de crear una incertidumbre en el lector, que llegará a vivir como propia la odisea del Castel di Sangro en busca de la ansiada “salvezza” de categoría

gabriele-gravina1El milagro de este diminuto equipo viene de la mano de “La Societá”, cuyo patrón es el “Signor Rezza”, “La presenza occultta”, quién tras amasar fortuna en diferentes ámbitos del mundo empresarial en los alrededores de Napoles, invierte en el equipo de su localidad, cediendo la responsabilidad de la presidencia a otro protagonista fundamental, su yerno y hombre de confianza (quizás les suene la historia), Gabriele Gravina, un personaje ambicioso al que le gusta dejarse ver como máximo responsable del “milagro” y máximo acreedor de que “La pottenza della speranza” será el mejor refuerzo para un equipo que apenas ha fichado para enfrentarse a un reto de tales características.

En el ámbito deportivo, el líder y responsable de los ascensos desde 1993 es Osvaldo Jaconi. Quién debutára como entrenador del Civitanovese en 1982 y seguiría enlazando equipos de las series C2 y C1 hasta llegar al club que le daría la fama, el Castel di Sangro. Todo un “bulldozer” del calcio, que tendrá que soportar al scrittore americano y sus planteamientos tácticos.

osvaldojaconi01

“Aquí, Joe, en la Biblia, Dios ya ha escrito el resultado. Ya se ha decidido. Con la lectura, solo intento atisbar por encima del hombro de Dios para ver que ha escrito”

Osvaldo Jaconi, entrenador del Castel di Sangro

Pero en el terreno de juego son otros los encargados de defender el escudo y el orgullo del diminuto pueblo. Los De Jullis y Lotti bajo palos; junto a los Rimedio, Cei, Altamura, Biondi, Bonomi, Danilo, Di Vicenzo, Pistella o Russo, lucharán por la “salvezza” pero desde luego compartirán su día a día en las calles del pueblo, el vestuario o el autobús del equipo con el “scrittore americano” quién se convertirá en un protagonista más del cuento de hadas y que acabará por convertir al lector en un tifoso del Castel di Sangro lo quiera o no.

“Para marcar goles, necesito chochitos. Y os lo digo ya: tengo la polla más grande de toda Italia. así que preparaos, mujeres, preparaos. Ha llegado vuestro momento mágico, vuestro hombre mágico. Robert Raku Ponnick os va a hacer disfrutar como nunca. Dentro y fuera del campo”

Robert Raku Ponnick, fichaje estrella del Castel di Sangro.

plantilla

Desde luego estamos ante una obra maestra de la literatura futbolística y deportiva en general. La historia de un americano que consigue meterse hasta las entrañas de un equipo de fútbol italiano es ya de por sí llamativa como para devorar las 500 páginas de este libro. Pero tanto el sentido del humor que aporta el choque cultural, como la inocencia con la que el autor vive por momentos su nueva pasión, así como la forma de describirnos a los protagonistas hacen de “El milagro de Castel di Sangro” un libro de indispensable lectura, y en el que casi veinte años después de su publicación se pueden encontrar similitudes con el fútbol de hoy en día, tanto en el aspecto más romántico, como en el más lamentable que McGinnis relata sin dudar.

Junto al difunto Joe McGinniss experimentaremos la montaña rusa de emociones que puede ser el amor ciego a un equipo; el irse a dormir echando cuentas mentales de los partidos que restan para el final; los desengaños y decepciones; los miles de kilómetros de autobús con la mera esperanza de no volver goleado; la rabia ante un robo arbitral; el orgasmo de la victoria contra todo pronostico; la traición; la felicidad de la ignorancia; la amistad en torno a un balón; y en definitiva la esencia del fútbol que hoy en día nadie podría relatar de una forma tan libre y magistral.

“Llámenme irresponsable. Llámenme infantil, irracional, egoísta, insensato y neurótico. Forse cosí. Puede ser. Esto no es una defensa. No tengo ninguna que presentar. Podía controlar mi obsesión tanto como podía invertir la dirección de las mareas”

Joe McGinnis

El milagro de Castel di Sangro, Joe McGinniss

Editorial Contra

512 páginas

1º edición en castellano Octubre de 2014

Precio 21€

Real Oviedo Culture Fans

Difunde el oviedismo en tu red social favorita

Be the first to comment on "El milagro de Castel di Sangro"

Deja un comentario.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies