Defensa del Oviedo Por Mr Pentland

mrpentlandAl tipo le cantaban una canción los del Sporting. Tenía sorna la cosa. Una copla que giraba en torno a su prominente testa y algo relacionado con su señora, creo recordar. Lo cierto es que tenía su gracia aquel estribillo. Era pegadizo, sí señor.¿Y crees que el muchacho se alteraba? ¡Ni lo más mínimo! Yo diría que incluso le hacía jugar mejor. Era como la estrella mágica de Mario Bros.
(Rebuscando en mis archivos sonoros he recuperado una aproximación aquel ritmo mágico.
Muchos hombres ansian tener:
tu cabeza, tu sueldo, tu mujer.
¡Gorriarán! !Gorriarán!
Defensa del Oviedo)
Cuando Gorriarán se fue del Oviedo las cosas empezaron a salirse de madre. Fichajes sin control, centrales engominados, extranjeros con tatarabuelos en Europa, laterales macedonios (del país, no de la ensalada de frutas), Paco Sanz… Antonio Gorriarán era vasco. Y tenía dos cojones.
Con Gorriarán las cosas eran sencillas: dejar todo en cada partido. ¡Y en cada entrenamiento! Era de esos defensas que honraban cualquier camiseta, por eso es tan querido por la gente con buena memoria y facilidad para la nostalgia.
Nunca eché un vistazo a su mujer. Tampoco sé si su sueldo era de los más generosos. Pero de cabeza, el tío andaba sobrado. Las cosas como son.
¡Gorriarán! ¡Gorriarán! Defensa del Oviedo.
gorriaran02
gorriaranweb01
Láminas de Diario 16 y La Voz de Asturias que serán entregadas al museo del Real Oviedo
Difunde el oviedismo en tu red social favorita

Be the first to comment on "Defensa del Oviedo Por Mr Pentland"

Deja un comentario.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies